El complicado presente futbolístico de River volvió a poner bajo la lupa una de las decisiones más polémicas tomadas por la dirigencia y el cuerpo técnico en este 2026: el apartamiento de un importante grupo de futbolistas que hoy se entrenan por separado en el predio de Cantilo, popularmente conocido como «el container». Tras las derrotas frente a Aldosivi y Barracas Central, muchos hinchas comenzaron a preguntarse si alguno de esos jugadores podría aportar soluciones a un plantel que no encuentra respuestas.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet atraviesa un momento delicado. La eliminación en la Copa Argentina y el flojo arranque en el Torneo Clausura dejaron en evidencia un plantel con pocas variantes, especialmente en la mitad de la cancha. River se desprendió de varios mediocampistas durante el mercado de pases y actualmente cuenta con escasas alternativas para ese sector del campo.
Entre los futbolistas que fueron separados del plantel profesional aparecen nombres de experiencia y otros que supieron tener protagonismo con la camiseta del Millonario. Sin embargo, ninguno parece tener un regreso sencillo. Algunos continúan buscando una salida en este mercado de pases, mientras que otros no encajan en la idea futbolística del entrenador o ya no son considerados por la dirigencia para el proyecto deportivo.
Como suele ocurrir en el fútbol, las derrotas alimentan el reclamo por quienes no juegan. El bajo rendimiento de varios titulares llevó a que una parte de los hinchas pidiera nuevas oportunidades para algunos de los marginados, aunque dentro del club sostienen que la decisión de apartarlos responde a un proyecto de renovación del plantel y no solamente a cuestiones futbolísticas.
Mientras tanto, Coudet intenta revertir el mal momento con cambios en la formación para el próximo compromiso ante Gimnasia. El entrenador sabe que necesita una rápida reacción para descomprimir el clima que se vive en Núñez y recuperar la confianza de un equipo que comenzó el semestre muy lejos de las expectativas.
El debate está instalado. ¿Los futbolistas que hoy entrenan «marginados» podrían darle soluciones a un River que no encuentra funcionamiento o su ciclo en el club ya está definitivamente terminado? Lo cierto es que, mientras los resultados no aparezcan, la discusión seguirá abierta y la presión sobre el cuerpo técnico y la dirigencia continuará creciendo.








