Boca Juniors continúa buscando un centrodelantero para afrontar la segunda parte de la temporada y, tras las dificultades para concretar otras incorporaciones, apareció un nuevo nombre que gana fuerza en el mercado: Ezequiel «Chimy» Ávila. El atacante rosarino, de 32 años, quedó recientemente en libertad de acción tras finalizar su vínculo con el Real Betis y es el principal apuntado por la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme para reforzar el plantel de Rodolfo Arruabarrena.
La posibilidad tomó impulso en las últimas horas debido a la necesidad que tiene Boca de sumar un «9». La incertidumbre sobre la recuperación de Adam Bareiro y las complicaciones que surgieron en las negociaciones por otros delanteros llevaron al Consejo de Fútbol a cambiar el foco y poner la mira en un futbolista con experiencia internacional y recorrido en el fútbol europeo.
El Chimy viene de jugar en el Real Betis, donde disputó competencias locales e internacionales, aunque no logró consolidarse como titular. Tras quedar libre, el delantero analiza distintas propuestas para continuar su carrera y el interés de Boca aparece como una posibilidad concreta para regresar al fútbol argentino después de varios años en España.
Desde el cuerpo técnico consideran que Ávila reúne características que hoy escasean en el plantel: potencia física, movilidad, presión sobre la salida rival y capacidad para jugar tanto como centrodelantero como por los costados. Además, su experiencia en LaLiga y su personalidad son aspectos que seducen a Arruabarrena para fortalecer un equipo que todavía busca regularidad.
Por el momento no existe una oferta formal, aunque se espera que en las próximas horas la dirigencia inicie contactos con el entorno del jugador para conocer sus pretensiones económicas y evaluar la viabilidad de la operación. Boca sabe que deberá moverse rápido si quiere quedarse con un futbolista que también despierta interés en otros mercados.
Mientras tanto, el Xeneize continúa enfocado en mejorar un presente futbolístico irregular. La búsqueda de un delantero de jerarquía se convirtió en una prioridad para intentar darle mayor peso ofensivo al equipo y recuperar protagonismo en las competencias que afrontará durante el segundo semestre. En ese escenario, el Chimy Ávila aparece como el gran objetivo de Boca para reforzar el ataque.








