La Lepra perdía 1-0 en el Gigante de Arroyito por un golazo de Gastón Ávila, pero Matías Cóccaro apareció en el tiempo de descuento y, después de la revisión del VAR, marcó el 1-1 definitivo.
El clásico rosarino volvió a entregar un final cargado de emoción. Rosario Central y Newell’s empataron 1-1 en el Gigante de Arroyito, por la octava fecha del Torneo Clausura, en un partido que parecía quedar en manos del Canalla hasta que apareció Matías “Zorro” Cóccaro para rescatar a la Lepra en la última.
El equipo local se había puesto en ventaja en el cierre de la primera mitad gracias a un verdadero golazo de Gastón Ávila. Newell’s buscó la igualdad durante todo el complemento y tuvo su premio cuando el delantero uruguayo aprovechó una pelota dentro del área y definió ante la salida de Jeremías Ledesma.
Un golazo de Ávila para abrir el clásico
El primer tiempo se encaminaba hacia el descanso sin grandes emociones, pero Central encontró la ventaja en la última acción.
Después de un córner desde la izquierda, la defensa de Newell’s rechazó parcialmente la pelota y el rebote quedó servido para Gastón Ávila. El defensor no dudó: sacó una volea de zurda y colocó la pelota en el ángulo, dejando sin posibilidades al arquero de la Lepra.
El 1-0 llegó prácticamente en el último suspiro de la primera mitad y le permitió al Canalla irse al vestuario con una ventaja que parecía encaminarlo hacia una nueva victoria en el clásico.
Newell’s fue por todo en el segundo tiempo
La Lepra salió decidida a buscar el empate y, con el correr de los minutos, fue adelantando cada vez más sus líneas.
El entrenador comenzó a mover el banco en busca de mayor peso ofensivo y mandó a la cancha a jugadores que le permitieran atacar con más presencia el área de Central. La visita terminó jugando prácticamente con todas sus armas en campo rival.
Central, mientras tanto, intentaba sostener la ventaja y aprovechar los espacios que dejaba Newell’s. El partido entró en una etapa de mucha tensión, con el reloj como principal aliado del conjunto local.
Pero cuando parecía que el Canalla tenía el triunfo en el bolsillo, apareció el héroe inesperado.
El “Zorro” y un empate con suspenso
En el tiempo de descuento, Matías Cóccaro encontró la pelota dentro del área y definió con categoría ante la salida de Jeremías Ledesma para establecer el 1-1.
El festejo, sin embargo, quedó momentáneamente suspendido. El asistente había levantado la bandera por una supuesta posición adelantada y el gol fue inicialmente invalidado.
La jugada pasó entonces por la revisión del VAR. Después del análisis, se determinó que Cóccaro estaba habilitado y el empate fue finalmente convalidado, desatando la locura de los jugadores y los hinchas de Newell’s.
El delantero uruguayo, protagonista absoluto del cierre, explicó después que había vivido la jugada con tranquilidad porque estaba convencido de que se encontraba en posición reglamentaria.
Un empate que tiene sabor diferente
El 1-1 dejó sensaciones muy distintas en cada lado de Rosario. Central estuvo a segundos de conseguir una nueva victoria ante su clásico rival, pero terminó dejando escapar dos puntos en el cierre.
Para Newell’s, en cambio, el empate significó un enorme alivio. La Lepra no conseguía derrotar a Central desde 2022 y había perdido los últimos seis clásicos frente al Canalla. El punto, conseguido de manera agónica, le permitió además cortar esa racha de derrotas consecutivas en el derby.
En la tabla del Clausura, ambos equipos quedaron con 12 puntos después de ocho fechas, aunque Newell’s aparece mejor ubicado por diferencia de gol.
El clásico terminó como empezó: con tensión, emoción y polémica. Pero esta vez el último festejo fue rojinegro. Cuando Central ya saboreaba otra victoria, apareció el “Zorro” Cóccaro para darle vida a Newell’s y rescatar un empate inolvidable en Arroyito.








