Después de la frustración de Monza, el argentino dio vuelta la página y afronta con optimismo el debut del nuevo circuito Madring. Franco ya tuvo contacto con el trazado y dejó una particular descripción sobre lo que espera para el Gran Premio de España.
Franco Colapinto ya dejó atrás la bronca del Gran Premio de Italia y tiene la cabeza puesta en el próximo desafío de la Fórmula 1: el debut del Madring, el nuevo circuito de Madrid.
El argentino llegará a la capital española con un ánimo renovado después de una carrera en Monza que tuvo absolutamente de todo. Partió séptimo, llegó a ocupar el cuarto puesto, sufrió un despiste que lo hizo caer hasta el 16° lugar y finalmente protagonizó una importante remontada para terminar noveno y sumar dos puntos.
Ahora el escenario será completamente diferente. La Fórmula 1 desembarca por primera vez en el nuevo trazado madrileño, que tendrá 5,416 kilómetros, 22 curvas y 57 vueltas, en una pista que prácticamente todos los pilotos deberán descubrir desde cero.
“Es picante”: la primera impresión de Colapinto
Colapinto ya tuvo la posibilidad de conocer las características del circuito y dejó una definición que rápidamente llamó la atención.
“Es picante”, resumió el piloto de Alpine al referirse al trazado madrileño, dejando en claro que espera encontrarse con una pista exigente y con poco margen para cometer errores.
Y no parece ser una exageración. El Madring combina sectores rápidos con curvas de media y baja velocidad, mientras que su característica más llamativa aparece en la curva 12, denominada La Monumental.
Se trata de una curva peraltada de aproximadamente 550 metros de extensión y con hasta un 24% de inclinación, que generará una carga vertical sobre los neumáticos inédita en el calendario de la Fórmula 1.
Un circuito nuevo para todos
Una de las particularidades que tendrá el Gran Premio de Madrid es que la mayoría de los equipos llegará sin experiencia directa sobre el trazado.
El circuito fue construido recientemente y presenta un asfalto nuevo, con un nivel de adherencia que todavía es una incógnita. Por eso, los entrenamientos libres del viernes serán fundamentales para que los pilotos puedan entender rápidamente cómo se comporta el auto y cómo evolucionará la pista durante el fin de semana.
Para Colapinto esto representa tanto un desafío como una oportunidad.
El argentino no tendrá que enfrentarse a una pista en la que otros pilotos hayan acumulado años de experiencia. Todos comenzarán prácticamente desde el mismo lugar, y la capacidad para adaptarse rápidamente puede convertirse en una de las claves del fin de semana.

Colapinto llega con otra energía
La llegada a Madrid también encuentra a Franco en una situación anímica diferente a la que tenía inmediatamente después de Monza.
En Italia, el argentino terminó visiblemente frustrado después de haber perdido una oportunidad de pelear mucho más adelante. Sin embargo, consiguió reaccionar durante la propia carrera y recuperar posiciones hasta terminar noveno.
Ese resultado le permitió sumar nuevamente y, sobre todo, recuperar confianza después de un momento complicado.
Además, Alpine volvió a demostrar en Monza que puede ser competitivo. Pierre Gasly había conseguido la pole position, en una de las grandes sorpresas del fin de semana, mientras que terminó séptimo en la carrera.
El rendimiento del equipo abre una incógnita interesante para Madrid: saber si el A526 podrá mantener ese nivel en un circuito con características completamente diferentes.
Un desafío que puede ser clave
El Madring tendrá sectores muy distintos entre sí. El primer tramo será rápido, el segundo combinará curvas de media y baja velocidad y el último sector tendrá varias curvas de 90 grados. Esa variedad hará que los equipos deban encontrar un equilibrio complicado en la puesta a punto.
Para Colapinto, será también una nueva oportunidad para seguir demostrando su evolución en su segunda temporada como piloto titular de Alpine.
Después de una carrera en Monza que comenzó con ilusión, pasó por la frustración y terminó con una remontada, Madrid aparece como una página completamente nueva.
Y Franco parece llegar preparado para escribirla.
El argentino ya avisó: el circuito es “picante”. Ahora deberá demostrarlo arriba del Alpine, en un fin de semana histórico para la Fórmula 1, que vuelve a competir en la zona de Madrid por primera vez desde 1981 y estrena un trazado que promete ser uno de los grandes protagonistas del campeonato.






