Unión de Santa Fe tendrá este sábado una de esas pruebas que pueden marcar un semestre. El Tatengue visitará desde las 21:30 a Independiente Rivadavia en el estadio Bautista Gargantini por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, en un cruce que no solo definirá el pase a cuartos, sino que también pondrá frente a frente a dos de los proyectos más fuertes del fútbol del interior argentino.
El equipo santafesino llega a los playoffs después de una clasificación sufrida, conseguida prácticamente en la última curva del campeonato y dependiendo de otros resultados. Sin embargo, en Santa Fe saben que los mata-mata son otra historia y que Unión ya demostró en varias ocasiones que puede crecer en escenarios adversos. Del otro lado estará posiblemente el rival más complejo del cuadro: una Lepra mendocina que fue líder absoluto de la Zona B y que atraviesa el mejor momento futbolístico de su historia.

El conjunto mendocino no solo dominó el Apertura con autoridad, sino que además viene sorprendiendo a todo el continente en la Copa Libertadores. Esta semana empató ante Fluminense y selló su clasificación a octavos del certamen internacional con dos fechas de anticipación, consolidando una campaña histórica. El equipo dirigido por Alfredo Berti acumula once partidos invicto, con ocho victorias y apenas tres empates, números que explican por qué hoy aparece como uno de los máximos candidatos al título local.
Pero justamente ahí aparece la ilusión rojiblanca. Porque Unión llega sin la presión principal y con la posibilidad de jugar un partido incómodo, intenso y emocional, sabiendo que enfrente tendrá a un rival obligado a ratificar todo lo bueno que hizo hasta ahora. Para el Tatengue, este duelo representa mucho más que un cruce de octavos: es la oportunidad de volver a meterse entre los protagonistas del fútbol argentino y de golpear la mesa ante uno de los equipos sensación de la temporada.
Además, el partido tiene un fuerte aroma federal. Mientras gran parte de la atención suele quedar concentrada en los gigantes de Buenos Aires, este Independiente Rivadavia-Unión aparece como un verdadero duelo del interior profundo, con Mendoza y Santa Fe como protagonistas de una serie que refleja el crecimiento de clubes alejados del centro tradicional del fútbol argentino. Dos instituciones con estadios difíciles, identidad propia y una conexión enorme con su gente.
El encuentro se disputará en el Bautista Gargantini y podrá verse por ESPN Premium. En caso de empate durante los 90 minutos, la clasificación a cuartos de final se definirá directamente por penales. El ganador enfrentará en la próxima instancia al vencedor del clásico cordobés entre Talleres y Belgrano.













