Este fin de semana se está desarrollando una nueva edición del tradicional canotaje del Jaaukanigás, un evento que combina deporte, turismo y naturaleza en uno de los escenarios más imponentes del norte santafesino.
La travesía, que transita su 14° edición, comenzó en la mañana de este sábado con la largada desde El Rabón, en la zona del Puente Paranacito, donde 86 kayakistas iniciaron el recorrido remando entre islas, riachos y la exuberante biodiversidad que caracteriza al margen del río Paraná.
En total, son 99 los inscriptos para esta edición, aunque el resto de los participantes se sumará durante la jornada del domingo para completar el segundo tramo de esta experiencia única.
La convocatoria supera fronteras regionales y reúne a deportistas de distintos puntos del país, entre ellos representantes de Córdoba, Formosa, Santa Fe capital, Rosario, Coronda, Roldán, San Lorenzo, Corrientes y Resistencia, además de numerosos kayakistas de la región.
Pero más allá de los números, lo que realmente distingue a esta travesía es el impacto que genera en quienes la viven. Remar en el corazón del Jaaukanigás no es solo una actividad deportiva: es una experiencia sensorial que conecta de manera directa con la naturaleza, permitiendo descubrir paisajes vírgenes, sonidos autóctonos y una riqueza en fauna y flora difícil de igualar.
Durante dos días, los participantes se sumergen en un entorno que invita a desconectarse de la rutina y a reconectar con lo esencial. Cada tramo recorrido deja postales imborrables y momentos que, para muchos, se convierten en recuerdos para toda la vida.
El canotaje del Jaaukanigás no solo reafirma su lugar como uno de los eventos deportivos más atractivos de la región, sino que también se consolida como una propuesta turística de enorme valor, poniendo en escena uno de los humedales más importantes del país.








