Paris Saint-Germain volvió a escribir una página dorada en el fútbol europeo y se consagró bicampeón de la UEFA Champions League tras vencer al Arsenal en una final dramática disputada este sábado en Budapest. Luego de igualar 1 a 1 en los 120 minutos, el conjunto francés se impuso 4-3 en la definición por penales y levantó nuevamente la Orejona.
La final comenzó con un golpe tempranero de los ingleses. Kai Havertz aprovechó una situación favorable y puso en ventaja al Arsenal en los primeros minutos del encuentro, generando ilusión en los dirigidos por Mikel Arteta, que buscaban conquistar la primera Champions League de su historia.
Sin embargo, el PSG reaccionó en el complemento y encontró la igualdad gracias a Ousmane Dembélé, que convirtió desde el punto penal para devolverle la esperanza al equipo de Luis Enrique. Desde allí, el partido se volvió intenso, con momentos de tensión, pocas diferencias y un desgaste físico enorme de ambos equipos.
Durante gran parte del encuentro, el conjunto parisino dominó la posesión y generó más situaciones de peligro, mientras que Arsenal apostó a resistir y lastimar de contragolpe. Ninguno logró romper la igualdad durante el alargue y todo se definió desde los doce pasos.
En la tanda de penales apareció la personalidad del campeón. PSG mostró mayor eficacia y terminó quedándose con la serie para conquistar su segunda Champions consecutiva, un logro que lo mete en el selecto grupo de equipos que consiguieron defender el título europeo.
Para Luis Enrique, además, la consagración significa otro hito en su carrera como entrenador, consolidando un proyecto que transformó al club francés en una potencia continental. Del otro lado quedó la desilusión de Arsenal, que estuvo muy cerca de lograr la mayor conquista de su historia, pero volvió a quedarse a las puertas de la gloria europea.






