Max Verstappen volvió a ser noticia fuera de la Fórmula 1. El tetracampeón del mundo participó de las míticas 24 Horas de Nürburgring con un Mercedes-AMG GT3 del equipo Verstappen Racing, pero su presencia en la histórica competencia alemana no pasó desapercibida y terminó generando una fuerte polémica en el ambiente del automovilismo internacional.
La controversia surgió luego de que distintos medios especializados revelaran que el Mercedes utilizado por el neerlandés presentaba diferencias técnicas respecto a otros autos oficiales de la marca presentes en la carrera. Según informaron Motorsport y Autosport, el vehículo de Verstappen contó con una preparación especial en áreas clave como la suspensión y la puesta a punto del motor, lo que despertó sospechas sobre un posible trato preferencial dentro de Mercedes-AMG.
El auto, identificado con el número 3 y decorado con los colores de Red Bull, fue preparado con apoyo especial de HWA, histórica compañía ligada a Mercedes en el mundo GT. Esto llamó especialmente la atención porque HWA ya no trabaja oficialmente con Mercedes-AMG desde finales de 2025, motivo por el cual muchos equipos y fanáticos comenzaron a cuestionar si Verstappen recibió ventajas técnicas exclusivas para afrontar la competencia.
Más allá de la polémica, el rendimiento del neerlandés volvió a ser impactante. Verstappen había mostrado un enorme nivel previamente en la Nürburgring Langstrecken-Serie, donde consiguió victorias y poles con gran autoridad, demostrando una rápida adaptación al exigente Nordschleife.
En las 24 Horas de Nürburgring, el equipo Verstappen Racing llegó a pelear por los primeros puestos y largó desde la cuarta posición de la parrilla junto a pilotos de experiencia como Dani Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer. (
Sin embargo, cuando parecía que podían luchar seriamente por la victoria, un problema mecánico terminó arruinando la carrera del equipo. El Mercedes sufrió daños en la transmisión y la suspensión mientras lideraba la competencia, obligando al abandono y dejando un sabor amargo para Verstappen y sus compañeros.
La experiencia del neerlandés en Nürburgring también despertó un enorme entusiasmo entre los fanáticos del automovilismo. En redes sociales y foros especializados, muchos destacaron que el piloto de Red Bull parece disfrutar más este tipo de competencias de resistencia que la actualidad de la Fórmula 1, incluso señalando que su presencia ayudó a darle todavía más visibilidad mundial al evento alemán.
Mientras tanto, la polémica sobre las posibles ventajas técnicas de su Mercedes sigue creciendo y deja abierto un debate que seguramente continuará en los próximos días dentro del paddock internacional.
Los mejores momentos de Max en las 24hs de Nürburgring








