Aston Villa volvió a tocar el cielo europeo. El conjunto inglés aplastó 3-0 al SC Freiburg en la final de la Europa League disputada en Estambul y consiguió su primer título continental en más de cuatro décadas.
El equipo dirigido por Unai Emery mostró toda su jerarquía en una final donde tuvo un claro sello argentino gracias a las actuaciones de Emiliano Martínez y Emiliano Buendía, dos piezas fundamentales en la conquista del título.
Una final que se rompió con golazos
Durante gran parte del primer tiempo el encuentro fue parejo. Freiburg intentó disputar la posesión y presionar alto, pero Aston Villa golpeó en los momentos justos y mostró una contundencia demoledora.
A los 41 minutos apareció Youri Tielemans con una volea espectacular desde afuera del área para abrir el marcador y empezar a inclinar la final para los ingleses.
Pero el gran golpe llegó en tiempo agregado de la primera mitad. Emiliano Buendía tomó la pelota lejos del arco, encaró hacia el centro y sacó un remate perfecto desde casi 30 metros que se clavó en el ángulo para el 2-0. Un verdadero golazo que dejó prácticamente sentenciada la definición antes del descanso.
En el complemento, Aston Villa manejó los tiempos y terminó de liquidar la historia a los 58 minutos con un tanto de Morgan Rogers tras una gran jugada colectiva iniciada nuevamente por Buendía, que asistió con un centro rasante perfecto.
Dibu Martínez, garantía en las finales
Aunque el partido terminó en goleada, el arquero argentino volvió a ser determinante cuando el equipo lo necesitó. Dibu respondió con seguridad durante los momentos de mayor presión de Freiburg y transmitió tranquilidad en una final donde Aston Villa nunca perdió el control emocional.
El campeón del mundo sigue agrandando su legado en Europa y sumó otro título importante a una carrera que no deja de crecer. Desde su llegada a Aston Villa en 2020, Martínez se convirtió en uno de los grandes referentes del club y en uno de los mejores arqueros del planeta.
La conquista también significó el regreso de Aston Villa a la élite continental. El club inglés no levantaba un trofeo europeo desde la Supercopa de Europa de 1982 y no conseguía un título internacional de semejante magnitud desde la histórica Copa de Europa obtenida ese mismo año.
El enorme presente de Buendía y el debate mundialista
Si hubo una figura que terminó de explotar en esta Europa League fue Emiliano Buendía. El argentino tuvo semifinal y final brillantes, aportando goles, asistencias y desequilibrio constante en ofensiva. Ya había sido clave contra Nottingham Forest en semifinales y volvió a aparecer en el partido más importante de la temporada.
Su nivel empieza a instalar seriamente una discusión pensando en la Selección Argentina. Con continuidad, confianza y protagonismo en un campeón europeo, Buendía atraviesa probablemente el mejor momento de su carrera desde su llegada al fútbol inglés.
La competencia en la Scaloneta es feroz, pero actuaciones como la de esta final lo ponen inevitablemente en consideración. Más aún en un contexto donde Lionel Scaloni valora cada vez más a futbolistas versátiles, capaces de jugar entre líneas, asociarse y aportar intensidad en la presión.
Aston Villa festeja un título histórico. Y Argentina, mientras tanto, sigue sumando protagonistas de peso en las grandes noches del fútbol europeo.






