Un hecho de extrema gravedad institucional sacude al periodismo deportivo de la región. En la tarde del sábado, el periodista Roque Gonzalez integrante del equipo de Playsports.ar y conductor del programa televisivo Play Sports Stream, que se emite por Urbana TV, fue impedido de ingresar a cubrir el partido entre Ex Alumnos de San Antonio de Obligado y Gigante de Arroyito.
La prohibición fue impartida por el árbitro del encuentro, identificado como Meza, quien le negó el acceso al campo de juego argumentando que el medio necesitaba una autorización expresa de la Liga Ocampense para poder registrar imágenes y realizar la cobertura periodística del partido.
El hecho constituye, sin rodeos, un acto de censura directa contra la prensa. No se trató de una situación aislada ni de una confusión administrativa: fue una decisión concreta que limitó el ejercicio del derecho a informar y a mostrar a la comunidad el desarrollo de uno de los encuentros más relevantes de la fecha, teniendo en cuenta que estaba en juego el equipo puntero de la Zona Norte.
Lejos de tratarse de un episodio menor, desde el equipo de Urbana TV y Playsports.ar se inició inmediatamente una serie de consultas para entender el trasfondo de esta decisión. Lo que surgió en las últimas horas resulta aún más preocupante: distintos mensajes y versiones coincidentes señalan que existiría una orden desde sectores dirigenciales de la Liga Ocampense para impedir el ingreso de este medio a las canchas.
Si bien esta información aún no ha sido confirmada oficialmente, la reiteración de testimonios en el mismo sentido enciende una señal de alarma. Todo indicaría que a algunos dirigentes les incomoda la presencia de un medio que, lejos de generar conflictos, se ha dedicado a visibilizar el fútbol regional, acercando imágenes, información y contenido a hinchas que muchas veces no pueden estar presentes en los estadios.
Desde este espacio periodístico expresamos nuestro más enérgico repudio a lo ocurrido. No se puede naturalizar que un árbitro decida quién puede y quién no ejercer el periodismo en un evento público. No se puede aceptar que se pongan trabas arbitrarias a medios que cumplen la función esencial de informar.
La censura nunca es el camino. Y mucho menos en el deporte, donde la transparencia, la difusión y el acceso a la información deberían ser pilares fundamentales.
Por todo lo sucedido, exigimos una explicación pública e inmediata por parte de las autoridades de la Liga Ocampense. La comunidad, los hinchas y los propios protagonistas del fútbol merecen saber si existe o no una directiva que limita la libertad de prensa. El silencio, en este contexto, solo agravaría una situación que ya es, de por sí, inadmisible.








