Pulga Rodríguez se despidió del Brigadier con una inolvidable fiesta a la altura de su legado
Con la presencia de su familia, amigos, muchos de los campeones de 2021 y unas 10 mil personas en las tribunas, el tucumano vivió su fiesta con un partido que fue la excusa perfecta. Con un par de goles propios, otros 2 de su hijo Milo y la ovación de toda la gente, PR10 se puso por última vez la rojinegra y cerró con su legendario «la gloria no se compra».
En una tarde inolvidable de domingo, en la que el Brigadier abrió sus puertas para brindarle el merecido adiós a uno de los ídolos máximos que tiene la historia de Colón, el Pulga Luis Miguel Rodríguez jugó su partido despedida ante el calor de los miles de hinchas de Colón que se acercaron a verlo por última vez vestido de rojo y negro.
Acompañado de familiares, amigos y muchos de los integrantes del plantel campeón de 2021, los casi 50 minutos de juego fueron solo una excusa para que los hinchas de Colón puedan ver en acción no solo al capitán que levantó la Copa aquel 4 de junio en San Juan, si no a varios de los artífices de aquella histórica gesta.
Tras el show de fuegos artificiales y con el arbitraje de Maximiliano Moya, los campeones de 2021 y los amigos de Pulga animaron un entretenido partido en el que coincidían futbolistas jóvenes y en plena actividad con ex jugadores que llegaron a Santa Fe para estar presentes en la despedida del nacido en Simoca.








