La FIFA confirmó quién será el encargado de dirigir la gran final del Mundial 2026 entre Argentina y España. El elegido es el esloveno Slavko Vinčić, uno de los árbitros con mayor experiencia del fútbol europeo, quien tendrá la responsabilidad de impartir justicia este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El juez de 46 años estará acompañado por sus compatriotas Tomaz Klančnik y Andraž Kovačič como asistentes. El cuarto árbitro será el jordano Adham Makhadmeh, mientras que su compatriota Mohammad Al-Khalaf se desempeñará como árbitro asistente de reserva. En el VAR también habrá un equipo de amplia trayectoria internacional designado por la FIFA.
Para la Selección Argentina no será un árbitro desconocido. Vinčić dirigió el debut de la Albiceleste en el Mundial de Qatar 2022, cuando cayó sorpresivamente por 2-1 frente a Arabia Saudita. Además, viene de arbitrar encuentros de gran importancia en competencias internacionales y recientemente estuvo presente en el Mundial de Clubes.
El esloveno es considerado uno de los mejores árbitros de la UEFA. En su carrera ya dirigió finales de la Europa League y de la Champions League, logros que llevaron a la FIFA a confiarle el partido más importante del calendario futbolístico. La final entre Argentina y España será la primera definición mundialista de su trayectoria.
Su nombre también estuvo en el centro de la escena años atrás por un episodio extradeportivo. En 2020 fue demorado durante un operativo policial en Bosnia y Herzegovina vinculado a una investigación por prostitución y narcotráfico, aunque posteriormente se comprobó que no tenía ninguna relación con los hechos y fue liberado sin cargos. Desde entonces continuó su carrera con normalidad y se consolidó entre la élite del arbitraje internacional.
Con el equipo arbitral ya confirmado, solo resta esperar el pitazo inicial de una final que paralizará al mundo. Argentina irá en busca de la cuarta estrella de su historia frente a una España que intentará conquistar su segundo título mundial, en un duelo que promete quedar marcado en la historia del fútbol.






