El hecho ocurrió tras eleiminarlo por 3 a 1 de la copa de Brasil, hubo discuciones en el tunel.
El clásico de Porto Alegre terminó en escándalo. El triunfo de Gremio por 3 a 1 sobre Inter en el Arena do Grêmio tuvo una prolongación fuera del campo que encendió los ánimos entre ambos planteles: el club y su hinchada desplegaron una serie de burlas contra su clásico rival tras avanzar a las semifinales de la Copa de Brasil. La celebración incluyó un vals a través del sistema de sonido del estadio, cánticos desde las tribunas, una intervención de la mascota del equipo local y publicaciones en las redes sociales oficiales de la institución.
El equipo local selló su clasificación después del empate sin goles que ambos conjuntos habían protagonizado en el encuentro de ida, en el estadio Beira-Rio. La victoria por 3-1 le permitió al Tricolor imponerse en la serie y avanzar de fase en la competencia. Carlos Vinícius marcó dos goles y Krovinovic anotó el restante para Gremio, mientras que Vitinho convirtió el descuento de Internacional.
Apenas terminó el clásico, el estadio difundió una pieza musical asociada con las fiestas de 15 años.
La elección de la pieza no fue casualidad, fue una broma dirigida hacia su clásico rival para recordarle el largo periodo sin trofeos nacionales o internacionales (en el medio supo conquistar el Campeonato Gaúcho.

La hinchada local acompañó la música con una canción que aludió a los “15 años” transcurridos desde la última conquista internacional, la Recopa Sudamericana de 2011. En paralelo, el Mosqueteiro, mascota del Gremio, apareció junto al campo y bailó un vals ante las cámaras.
Según Globo Esporte, la cuenta oficial del club también trasladó el festejo al plano digital. Una de las publicaciones mostró al mascote de Grêmio frente al saci, símbolo de Internacional, con un mensaje que señaló que el personaje colorado “siempre pareció más pequeño en las fotos”. La imagen se sumó a otros contenidos difundidos después de la clasificación.
La edición 2026 de la Copa de Brasil tendrá una final a partido único, programada para el 6 de diciembre. La sede de ese encuentro todavía no había sido definida, aunque el estadio Mané Garrincha, en Brasilia, aparecía entre las alternativas evaluadas por la Confederación Brasileña de Fútbol, informó CNN Brasil.






