El Millonario derrotó 3-1 a Independiente Rivadavia en el Monumental y consiguió su segunda victoria consecutiva desde la llegada de Leonardo Ponzio como entrenador interino. Sin embargo, el técnico pidió cautela y remarcó que recién lleva diez días al frente del equipo.
River empieza a recuperar la sonrisa. El Millonario derrotó 3-1 a Independiente Rivadavia en el Monumental, sumó su segundo triunfo consecutivo y volvió a mostrar una imagen que ilusiona a sus hinchas después de un semestre complicado.
Sin embargo, Leonardo Ponzio eligió mantener los pies sobre la tierra. El entrenador interino, que asumió tras la salida de Eduardo Coudet, valoró la evolución del equipo, pero evitó caer en la euforia.
«Ahora ganamos dos partidos seguidos, convertimos goles y eso da confianza, pero recién van dos partidos», aseguró Ponzio en conferencia de prensa.
Dos partidos, dos triunfos
El comienzo de Ponzio al frente del equipo no podría haber sido mejor desde los resultados. Primero llegó la victoria ante Argentinos Juniors, que permitió cortar una racha negativa, y posteriormente River volvió a ganar, esta vez ante Independiente Rivadavia.
El triunfo del domingo tuvo además un valor especial porque el rival llegaba como líder de la tabla anual y representaba una prueba importante para el nuevo River.
Gonzalo Montiel, de penal, y Tomás Galván, en dos oportunidades, marcaron los goles del conjunto de Núñez, mientras que Álex Arce había descontado transitoriamente para la visita.
Ponzio destacó el funcionamiento
Más allá del resultado, el entrenador quedó conforme con el funcionamiento colectivo que mostró River.
«La actuación fue buena. Jugamos contra el puntero y logramos asociarnos y hacer las cosas bien», explicó Ponzio, quien destacó especialmente la capacidad del equipo para sostener el partido y generar diferencias a partir del juego asociado.
El técnico también remarcó la importancia del trabajo colectivo entre las distintas líneas: «Los muchachos de atrás sostienen a los de adelante y así es viable hacer diferencia con los de arriba».
Para Ponzio, River cuenta con futbolistas capaces de marcar diferencias, pero todavía necesita encontrar mayor regularidad y consolidar una idea de juego.
«Recién pasaron diez días»
Uno de los principales mensajes del entrenador fue la necesidad de no sacar conclusiones apresuradas.
Ponzio lleva apenas diez días de trabajo al frente del plantel y entiende que todavía queda mucho camino por recorrer. Por eso, también evitó atribuirse exclusivamente la mejoría que mostró el equipo.
«No se puede creer que todo es parte de uno, esto viene de principios de año», sostuvo, reconociendo el trabajo realizado anteriormente y señalando que los jugadores ya venían trabajando juntos desde hace varios meses.
El exmediocampista también dejó claro que pretende transmitirles a sus dirigidos la exigencia que implica jugar en River: trabajo diario, responsabilidad y la obligación de dejar todo dentro de la cancha.
No pidió refuerzos
Ante la lesión de Giorgio Costantini, que volvió a sufrir un duro contratiempo físico, Ponzio fue consultado sobre la posibilidad de incorporar un futbolista.
Su respuesta fue contundente: no pidió ningún refuerzo.
«Yo no pedí a nadie. Siento que hay un gran equipo y tenemos inferiores muy buenas. Yo hoy no pediría nada», afirmó el entrenador.
De esta manera, Ponzio apuesta por el plantel actual y por los juveniles de las divisiones inferiores para afrontar lo que resta del campeonato.
La ilusión vuelve al Monumental
El triunfo ante Independiente Rivadavia también tuvo un significado especial para Ponzio, que volvió a vivir un partido en el Monumental desde otro lugar.
«Hacía mucho que no estaba dentro de la cancha en un partido. Estoy contento porque uno espera el debut de local y pude sentir a las 90 mil personas», contó.
Dos partidos, dos victorias y una mejora futbolística que comienza a devolverle ilusión a los hinchas. Pero Ponzio sabe que todavía queda mucho por demostrar.
River volvió a ganar, recuperó confianza y empieza a mostrar otra cara. Ponzio, mientras tanto, prefiere la cautela: el camino recién comienza y los resultados de las próximas semanas serán los que determinen hasta dónde puede llegar este nuevo ciclo.








