Con una goleada 4-0 a Bolivia en Córdoba, Scaloni dio los primeros pasos de la era post-Messi: cinco debutantes, Nico Paz como armador y la dupla Lautaro-Julián Álvarez como referencia ofensiva.
La Selección Argentina empezó a mostrar los primeros trazos de su futuro sin Lionel Messi. En el primer partido tras la final del Mundial 2026 y la confirmación del retiro del capitán, el equipo de Lionel Scaloni goleó 4-0 a Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, con tantos de Lautaro Martínez, Nicolás Paz, Cristian Romero y José López.
El amistoso sirvió como punto de partida de un recambio generacional que ya venía anunciado. Con relación al equipo que disputó la final ante España, Scaloni metió seis modificaciones: no estuvieron De Paul, Messi, Montiel, Enzo Fernández, Nico González ni Tagliafico, mientras que Nico Paz, Román Vega, Agustín Giay, Ezequiel Palacios, Gianluca Prestianni y el propio Lautaro Martínez ocuparon un lugar en la cancha. En total, cinco futbolistas debutaron con la camiseta mayor.
En el círculo creativo, el que más llamó la atención fue Nico Paz, que se adueñó del rol de armador y completó un tridente ofensivo junto a Lautaro Martínez y Julián Álvarez. La dupla Toro-Araña funcionó sin fisuras: Lautaro se movió como referencia de área, mientras Julián apareció como variante por atrás y por derecha, en una sociedad que, según reflejó el partido, no depende de un solo nombre para generar fútbol.
El propio Scaloni explicó el espíritu detrás de este proceso: «Hay un recambio ahora, pero con una base más sólida que cuando comenzamos el ciclo». El entrenador remarcó que estos juveniles vienen siendo seguidos de cerca y que esta gira les da la oportunidad de mostrar qué pueden aportar al equipo mayor.
Más allá de los nombres nuevos, el armado también se apoya en jugadores con rodaje en el proceso, como Thiago Almada, que puede ocupar el lugar de Nico Paz, o Franco Mastantuono, otra de las variantes ofensivas que Scaloni empezó a probar en este arranque de ciclo. La idea del cuerpo técnico, lejos de buscar un reemplazante directo de Messi, es repartir entre varios futbolistas una responsabilidad que durante años estuvo concentrada en un solo jugador.
El desafío llega además en paralelo a la negociación por la continuidad del propio Scaloni, cuyo contrato vence en diciembre y que buscaría extenderlo al menos hasta la Copa América 2028. La Selección volverá a jugar el próximo martes 6 de octubre ante Benín en el estadio Monumental, en lo que será la despedida oficial de Messi del combinado nacional.








